jueves, 25 de octubre de 2012

Intervención de IU contra la subida de impuestos


En cuanto al tema que vamos a tratar hoy, es necesaria una explicación sobre los antecedentes que afectan a la subida de impuestos y tasas a través de la modificación de las ordenanzas fiscales para el próximo año. Leíamos en la prensa esta mañana que el año pasado el porcentaje de subida fue del 3,1% y este año se propone sea del 3,4% coincidiendo en ambos casos con la variación interanual del IPC, salvo honrosas excepciones que no voy a enumerar (IBI 2.2, agua, vados, terrazas, cine, piscinas, tendidos, quioscos). Además, teniendo el precedente de los dos últimos años de la anterior legislatura en que permanecieron congeladas.

Ayer se argumentaba que se trata de una actualización (al alza, no a la baja), que no deja de ser nada más que un eufemismo en el que esconder lo que es en realidad, una subida sobre la subida del año anterior. Nosotros preguntábamos por las razones, y la contestación por evidente no dejó de ser menos sorprendente, ya que lo que se planteó es que el precio de los servicios a nivel general se ha incrementado y por tanto es necesario no producir un desfase. Sirva de ejemplo la repercusión que tiene el incremento veraniego del IVA, un impuesto indirecto y horizontal extraordinariamente injusto, que hace que todo se encarezca en gran medida. Sin embargo, que el precio de las cosas se encarezca (eso es lo que indica el IPC) no quiere decir que la disponibilidad y capacidad económica del conjunto de la sociedad se incremente en igual medida, se compense, y  además sea asumible. De hecho, la capacidad económica de la ciudadanía no para de descender tanto directamente (congelación de salarios, aumento del paro…etc.) como de forma diferida (recortes sociales en educación y sanidad…etc.).

 El planteamiento parece tener una cierta consistencia, lo que ocurre es que si hacemos memoria y releemos los programas electorales, que son un contrato vinculante con la ciudadanía, nos encontramos con que la idea principal del PP en materia fiscal a todos los niveles, desde el ayuntamiento más humilde hasta las más altas instancias europeas se basaba en la rebaja de impuestos.

 El debate en materia fiscal ha sido viciado desde siempre para ocultar la injusta realidad española y su enorme desfase con los países de la UE-15, solo matizada ligeramente si la comparativa es con la UE-27. Recomiendo que se lea el libro sobre este tema del profesor Vicenc Navarro: “El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias”.

 Los impuestos no deben ser altos ni bajos, la buena política fiscal no es la subida ni la bajada axiomática y horizontal (Habrá que subir los que haya que subir y habrá que bajar los que haya que bajar). Pero fuera aparte de esto, los impuestos deben ser eficaces, progresivos, solidarios y justos socialmente, todo lo demás es deformar la realidad. Está claro que a nivel municipal, estos impuestos no son los que dan el tono general al sistema fiscal. No obstante, a pesar de que los fundamentales son el IRPF, IVA, impuestos especiales  de la luz y los combustibles, Sociedades, Patrimonio, Sucesiones…etc., sería importante aplicar medidas justas desde la base y tener conciencia política de que deben ser un instrumento de redistribución.

De sobra sabemos que estas subidas se van a achacar a la famosa “herencia recibida”, que es en política española, también calceatense, lo que el comodín en el juego de cartas. Si la herencia era o es tan complicada de gestionar como se repite una y otra vez, algo que no era desconocido para el conjunto de la ciudadanía, ni mucho menos para las fuerzas de la oposición (y ahí les incluyo a ustedes y a nosotros), el deber era ser más comedido en los anuncios bomba en el ámbito fiscal y haber sido más cautos en la redacción de programas y propuestas. Lo que ocurre es que el beneficio electoral no es cosa baladí, y no reporta el mismo beneficio defender el mantra de la bajada de impuestos que apostar por la progresividad y defender los impuestos (siempre que sean justos) como una herramienta indispensable para cohesionar la sociedad.

Resumiendo, ¿es legítimo que como fuerza mayoritaria suban los impuestos un 3,4%? Por supuesto que sí. ¿Es completamente obligatorio subir los impuestos en base a la propuesta que ustedes traen? Rotundamente no. ¿Se puede formular una propuesta y trabajar en la dirección de hacer más eficaces, progresivos y  justos los impuestos conjugando en algunos casos subidas, mantenimientos y bajadas (atendiendo en ciertos casos a la renta) y con sensibilidad social? Rotundamente sí. Esta es nuestra posición a día de hoy. Milimétricamente la misma que teníamos previamente al 22 de mayo.

 
           Por todo lo expuesto, no nos queda otro remedio que votar negativamente a la propuesta que ustedes traen.

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