viernes, 28 de marzo de 2025

Las Terrazas o el pecado original

Para entender la situación que se ha generado en torno a la ordenanza de terrazas habría que remontarse al verano de 2020. El gobierno de aquel momento (PP-MSD) decidió anular la ordenanza por el Covid.

En aquel momento nos opusimos, ya que habiendo bonificado la tasa al 99% se hubiera conseguido el mismo efecto a nivel económico. Los negocios hosteleros pagarían muy poco sin dejar en el limbo la ordenación del espacio público. Lo que previnimos es lo que ocurrió, arbitrariedad y criterio individual del “técnico” o “municipal” de turno, en base a una norma que era un papel en blanco.

 Para cuando se hizo caso a la oposición (PSOE-IU) en 2022 para redactar una ordenanza municipal actualizada, amplia y específica donde estuvieran desarrollados todos los aspectos clave, el amor del PP y MSD se había terminado, y el PP iba con los pies a rastras.

 Se encargó un trabajo técnico, se realizaron propuestas de modificación y mejora por parte de los representantes municipales, se convocó al gremio de hostelería y finalmente se obtuvo un borrador de ordenanza de terrazas para todo el año, que contaba con el consenso de todas las fuerzas políticas.

 IU planteamos 3 cosas que nos parecían ineludibles:

 1)     Ningún elemento fijo ni anclado en el espacio público. El espacio público no se puede privatizar.

 2)     Las cuestiones estéticas son importantes hasta cierto límite. Que haya unos criterios estéticos que hay que cumplir previamente a instalar o cambiar una terraza puede ser razonable. Pero uniformar todo el mobiliario, de todos los establecimientos, con el mismo formato, modelo y proveedor es de todo menos “libertad”, por mucho que “guste la fruta”. 

      3)     Progresividad a la hora de pagar, tanto por el mobiliario como por los metros cuadrados ocupados en la vía pública.

            Pocas sillas y mesas, pagas menos por ellas. Muchas sillas y mesas, pagas más.

 Pocos metros cuadrados, se paga menos. Muchos metros cuadrados, se paga más.

 El PP decidió bloquear la aprobación definitiva de forma unilateral. Con el cambio de gobierno, el PP y su filial PLR, han seguido bloqueando la normativa. Ese bloqueo a la hora de aprobar la ordenanza de terrazas solamente se explica para poder tomar decisiones arbitrarias, haciendo que lo que vale para uno no valga para otro.

 Esta situación es bochornosa, pues solo genera indefensión y arbitrariedad, tanto para la hostelería como para el conjunto de la ciudadanía de Santo Domingo de la Calzada. Algo que sería fácil de solucionar: Aprobar una ordenanza de terrazas para todo el año y que se aplicara a todos por igual.

 El último capítulo es que el pasado martes 25 de marzo, el día que se iba a aprobar definitivamente se volvió a quedar en el limbo.

 Continuará...